Cómo se ejercita la mente en un escape room

Participar en un escape room es sinónimo de trabajar la mente. esto no significa que haya que tener unos conocimientos aprendidos, o ser un erudito. Pero sí que tendrás que estar concentrado y ejercitar la mente todo lo que puedas.

Un escape room te “obliga” a a pensar con claridad, a tener la mente ocupada en todo momento y utilizar el pensamiento lateral. Debes tener activada en todo momento la capacidad de deducción y a saber dar importancia los pensamientos de los demás, colaborando con los compañeros. Es un juego en equipo, pero eso hace que tengas que ejercitar más aún la mente porque son muchas opiniones, puntos de vista, etc., y ninguno se puede pasar por alto. Es una experiencia única y muy enriquecedora con las personas con las que vas.

La mente en un escape room y cómo dominarla

Hay dos claves por las que se ejercita la mente en un escape room es por tu lógica y por la de los demás. Esto significa que debes hacer caso a tus instintos y deducciones, pero no olvidar lo que los demás piensan o ven. En este punto entra en juego la serenidad. es importante estar atentos, sin excitarte demasiado. Esto te ayudará a poner en valor cada detalle y a conseguir tener un pensamiento global. Quizás esto es lo más difícil, pero, al mismo tiempo, lo más enriquecedor.

La mente en un escape room debe estar muy despierta porque todos los sentidos (y los de tus compañeros) son importantes. La vista, el olfato, el oído… deberás prestar atención a todo lo que suceda para que no se os escape nada.

Además, es importante que no os quedéis con lo más obvio. A veces puede que sea la pista, pero otras deberéis darle un poco más al coco para llegar a dar con la solución.

En definitiva, es importante estar despiertos y atentos a todo para escapar, pero, sobre todo, para pasarlo bien.